CARACTERÍSTICAS DEL NEOLÍTICO PENINSULAR
El Neolítico se caracteriza esencialmente por la producción
de alimentos, es decir, agricultura y domesticación de animales.
Estos dos factores conllevan el sedentarísmo y la piedra pulimentada,
que junto a la cerámica, no son absolutamente necesarios para
definir un horizonte neolítico. Estas características
se asientan sobre factores medioambientales, materiales y espirituales
MEDIO AMBIENTE
La climatología del Neolítico hispano no está
muy bien conocida por la ausencia de análisis y estratigrafías
precisas. No obstante, según las investigaciones en el Mediterráneo
Occidental y Europa, los inicios del Neolítico hispano tendrían
lugar en la transición del Boreal al Atlántico, hacia
mediados del VI milenio a.C., prosiguiendo durante todo el periodo Atlántico
hasta los inicios del III milenio a.C..
El Periodo Atlántico se inicia con una oscilación fresca,
con el haya como vegetación, para concluir con un clima caluroso,
húmedo y progresivo, que corresponde con la encina y el abeto
blanco en su final.
Sobre la fauna aparece tanto salvaje como doméstica. En los yacimientos
costeros apreciamos abundante pesca y malacofauna.
Los análisis antropológicos sobre el Neolítico
indican que en Andalucía y Levante durante el Neolítico
antiguo existe un predominio claro de los dolicocéfalos.
ASPECTOS MATERIALES
ECONOMIA
La caza es primordial en el Neolítico, conjugándose con
especies domésticas en proporciones diferentes según los
lugares.
La domesticación parece ser elemento económico anterior
a la agricultura según se ha podido constatar en la Cueva de
Nerja donde en un nivel de transición del Epipaleolítico
al Neolítico ya existe el cerdo doméstico.
En fauna doméstica aparecen bóvidos, óvidos, cápridos,
suidos, perros, conejos, etc.
La agricultura se detecta en los yacimientos por la aparición
de especies vegetales cultivadas o de instrumentos para su cultivo.
El hallazgo de especies cultivadas significa un argumento decisivo y
de máximo valor por los datos que son capaces de aportar respecto
a orígenes, relaciones y evolución de la agricultura.
Los elementos para su cultivo pueden no ser definitivos porque habitualmente
aparecen manchados de ocre, lo que indica una finalidad de triturar
colorantes.
Aparecen claros vestigios de agricultura en la Cueva de los Murciélagos
de Zuheros y en la Cueva de Nerja, donde en un silo se almacenaban trigo,
bellotas y olivas.
HÁBITAT
En el Neolítico hispano los yacimientos se sitúan en
cueva, en abrigo y al aire libre, pero dada la abundancia de yacimientos
conocidos en cueva, este tipo se ha convertido en el hábitat
característico del Neolítico.
La distribución de los yacimientos en cueva se extiende por la
España caliza, abarcando las Sierras Subbéticas entre
el Guadalquivir y la costa mediterránea, por las Sierras Ibéricas
levantinas y por las Cordilleras Catalanas paralelas a la costa.
El hábitat de abrigo y de superficie debió ser mucho más
frecuente de lo que hoy día conocemos, aunque resulta difícil
la localización de estos yacimientos, por estar cubiertos de
aluvión (en zonas bajas) y por la falta de prospecciones. Sin
embargo se presume de una densidad elevada de estos yacimientos sobre
todo en lugares donde por su geología no hay posibilidades de
yacimientos en cuevas (España Oc. y Valle del Ebro).
ERGOLOGÍA
La ergología ha sido y sigue siendo la gran base material para
el estudio de la Prehistoria. Si en el Paleolítico fue la industria
lítica, en el Neolítico ha sido la cerámica la
que ha definido los horizontes.
En el Neolítico hispano se establecen cierta facies o círculos
culturales en la geografía peninsular que suelen comportarse
cada uno con una dinámica propia sin prescindir de contactos
y relaciones mutuas: el círculo Levantino, el círculo
de Andalucía Occidental, el círculo Catalán y el
círculo Portugués.
En la actualidad el círculo de Andalucía Occidental es
el mejor conocido, aunque fue el círculo levantino el pionero
que dio la pauta del Neolítico antiguo.
LA INDUSTRIA LÍTICA
Está deficientemente estudiada. Los yacimientos estudiados se
emplazan en cuevas, abrigos o al aire libre según las zonas.
La ergología lítica neolítica se caracteriza por
una industria sobre lascas y lasquitas, láminas y laminitas en
general poco retocadas, con raíces técnicas en el Epipaleolítico.
Se distinguen fracturas y dorsos rebajados, muescas y denticulados,
escasos buriles y raspadores y laminitas con el llamado lustre de cereal
considerados como prueba de recolección vegetal aunque no exige
que estos cereales sean cultivados.
Los molinos y moletas que se inician en el Neolítico antiguo
no tendrían una función de molturar cereales hasta una
fase más avanzada del Neolítico.
LA INDUSTRIA ÓSEA
Se reduce a varios tipos como son los punzones, agujas, espátulas,
mangos y matrices y las cucharas.
Los punzones se fabrican sobre huesos metacarpianos y huesos largos.
Las espátulas son planas, muy pulimentadas; su función
era el alisamiento y bruñido de cerámicas. Los huesos
largos cortados en cilindros sirven de mangos para láminas líticas.
De costillas u omóplatos se fabricaron una especie de cucharas.
LA CERÁMICA
Tiene una entidad suficiente para analizar una cultura en razón
a sus complejos factores: pasta, conformación, cocción,
coloración, tratamientos, formas, técnicas y motivos decorativos.
En nuestra Prehistoria la cerámica está realizada a mano
y su cocción en hornos rudimentarios.

Las cerámicas suelen ser reducidas y su tratamiento muy variado,
dependiendo de su función, desde los toscos hasta los bruñidos.
Las formas son complejas aunque predominan tanto las cerradas redondeadas
como las de tendencia cilíndrica así como las globulares
con cuello o gollete. Desde el Neolítico antiguo aparecen las
asas en los recipientes, ya como simples muñones o mamelones
hasta en un momento más avanzado las de vertedero o pitorro.
Todas las formas excepto las de base cónica (Neolítico
almeriense, ¿influencias africanas?) y las de boca cuadrada (Neolítico
medio ligur, origen balcánico) son comunes en todos los horizontes
neolíticos hispanos.
Las decoraciones, tanto en las técnicas como en los motivos,
son capaces de colocar la cerámica en su horizonte cultural y
en su cronología correspondiente. Las técnicas decorativas
cerámicas son muy variadas; en el Neolítico se utiliza
las impresas cardiales, cardialoides, incisas, acanaladas, grabadas,
peinadas, de relieves o plásticas, con cordones o mamelones,
a la almagra y pintadas. Incluso ausencia de decoración.
Las cerámicas impresas son en principio las primeras que aparecen
en el Neolítico mediterráneo occidental y en la Península
Ibérica. La cerámica cardial levantina surge completamente
formada. Existen dos núcleos con abundante cerámica cardial:
en Levante, en la comarca de Alcoy y en el Macizo de Montserrat (cerámica
montserratina).
Los motivos decorativos de las cerámicas cardiales suelen ser
extraordinariamente barrocos, variados y perfectos en simetría,
motivos de paralelas rellenas, inclinadas, triángulos, zigzags,
etc.

La cerámica incisa es normal en un Neolítico medio o
avanzado, abundante en os yacimientos andaluces.
La técnica acanalada es análoga a la incisa pero efectuada
con un punzón romo, siendo más frecuente en Andalucía
que en el resto de la Península.
La técnica grabada consiste en incidir la superficie del vaso
con fines decorativos cuando este ya está cocido.
La técnica peinada consiste en decorar con un instrumento de
púas, produciendo incisiones débiles y paralelas, decoración
frecuente en Levante y Bajo Aragón, correspondiente a una fase
de transición del Neolítico al Calcolítico
La cerámica de relieves no corresponde específicamente
a ninguna fase ni a un círculo concreto, porque es común
en cualquier yacimiento prehistórico.
La cerámica a la almagra es característica del círculo
andaluz occidental, iniciándose en el Neolítico antiguo
y conservándose hasta el Calcolítico. Es una de las cerámicas
más perfectas, producto del tratamiento con un engobe rojo de
óxido de hierro.
La cerámica pintada, con motivos geométricos en rojo o
tonos oscuros sobre la superficie clara del vaso, es muy escasa y corresponde
al Neolítico reciente en sus inicios prosiguiendo en el Calcolítico.
ASPECTOS ESPIRITUALES
La vida espiritual en la Prehistoria se detecta a través del
sentido decorativo de los materiales, a través del enterramiento
y por datos que suministra el arte rupestre.
ELEMENTOS ORNAMENTALES
Los brazaletes son el elemento más espectacular. Se fabrican
en mármol, pizarra y concha. Los de mármol son muy abundantes
y típicos del Neolítico de Andalucía Occidental.
Los anillos se fabrican de hueso y de concha, siendo comunes en el Neolítico
mediterráneo.
Las cuentas de collar son de gran variedad, fabricadas en mármol,
pizarra, hueso y concha. Los colgantes son difíciles de separar
de las cuentas de collar. Los dientes de cánidos y suidos perforados
también proporcionaron elementos ornamentales.
Respecto a la indumentaria, tenemos ejemplos patentes a través
del arte rupestre naturalista. Debió ser vegetal o de cuero y
pieles, pero no hay argumentos para pensar en una industria textil hasta
el Calcolítico.
EL ENTERRAMIENTO
El enterramiento neolítico nos es mal conocido excepto en el
horizonte de los sepulcros de fosa catalanes. Aparecen enterramientos
en Andalucía y Levante. Los sepulcros de fosa marcan el tipo
de enterramiento mejor conocido del Neolítico hispano, en su
fase final, internándose en el Calcolítico.
El rito es normalmente individual, apareciendo el cadáver encogido
y raramente decúbito supino. La tipología del enterramiento
se reduce a simples fosas, de más de 3 m de profundidad, en ocasiones
cubiertas por losas o por un pequeño túmulo. El ajuar
funerario es monótono; son más abundantes los adornos
personales. También se detecta ocre y restos de fuego .
ORIGEN DEL NEOLÍTICO
El último periodo cultural de la Edad de Piedra se ha denominado
tradicionalmente Neolítico y presenta una de las etapas históricas
más interesantes por las transformaciones de toda índole
que experimentaron las sociedades de aquellos momentos.
Al intentar dar una definición precisa de esta etapa, surgen
ya los primeros problemas desde su propia denominación, puesto
que Neolítico significa piedra nueva, en clara alusión
a las características técnicas de los utensilios de piedra,
ahora pulimentados, frente a los fabricados mediante la técnica
de talla durante los tiempos paleolíticos.
Sin ser esta apreciación inexacta, si es incompleta puesto que
hoy día sabemos que los cambios operados en el campo socioeconómico
fueron más importantes que los acaecidos en el campo tecnológico
y presumiblemente causa de ellos. Sabemos también que dichas
transformaciones no se produjeron de forma súbita, sino que todas
ellas fueron la culminación de un lento proceso de adaptación
durante el cual el hombre fue estableciendo una nueva relación
con el medio que le rodeaba; desde esta perspectiva, el término
Revolución Neolítica empleado por Childe debe ser matizado
en su sentido de súbita innovación o alteración.
Las nuevas formas de vida se fueron adoptando en distintos lugares a
la vez y con matices diferenciadores dependiendo de las tradiciones
culturales preexistentes y desde determinadas zonas preferentes se fueron
extendiendo hacia otras áreas marginales.
No puede hablarse, pues, de un proceso cultural único sino de
una gran variedad de grupos neolíticos diferentes.
Para obtener una visión de conjunto de este proceso cultural
podemos resumir sus características fundamentales en tres apartados
distintos:

AMBIENTALES
La influencia que el medio ambiente ejerce sobre el hombre fue durante
mucho tiempo sobrevalorada, y en el caso del Neolítico se adujo
como causa fundamental de todos los cambios culturales acaecidos.
Es cierto que , tras la retirada de los últimos hielos pleistocénicos,
las condiciones climáticas cambiaron al elevarse las temperaturas
e influyeron decisivamente en el medio, que lentamente se fue transformando
pues la fauna y la flora tuvieron que adaptarse; igual le ocurrió
al hombre que tuvo que buscar nuevas bases de subsistencia cuando le
empezaron a fallar sus tradicionales recursos.
Pero todo ello había ocurrido tiempo atrás, a comienzos
del Holoceno, que es cuando se empezaron a desarrollar las primeras
comunidades epipaleolíticas, aunque ese lento proceso de adaptación
entonces iniciado siguió su curso y acabó desembocando
en nuevas formas culturales.
ECONÓMICAS Y SOCIALES
Es en este terreno donde se pueden observar los cambios más
significativos, ya que las antiguas formas de subsistencia basadas en
la caza y en la recolección fueron sustituidas de forma progresiva
por estrategias productivas basadas en la agricultura y en la cría
de animales domésticos.
Ambos procesos debieron ser paralelos y los datos disponibles, procedentes
de algunos yacimientos del Próximo Oriente, permiten saber que
en octavo milenio antes de la era fueron los cereales las primeras especies
cultivadas: el trigo, en sus primitivas variantes triticum monococcum,
triticum dicoccum y triticum aestivium, la cebada y el centeno, seguidos
tiempo después por la avena, el mijo y las leguminosas, todos
ellos productos de gran valor energético.
Estas especies pudieron ser controladas por el hombre porque ya existían
en estado silvestre y venían siendo objeto de recolección
sistemática.
La utilización de animales domésticos, a los que podemos
definir como aquellos cuya reproducción está controlada
por el hombre, fue la segunda de las actividades económicas que
se empezaron a practicar. De la misma manera que ocurrió con
las plantas, los primeros animales domésticos se consiguieron
a partir delos que ya existían en el entorno en su variante salvaje.
Los datos disponibles apuntan a que fue el perro, procedente del lobo,
la primera especie doméstica aunque todavía existe polémica
sobre el momento y el lugar en que apareció.
En los primeros momentos de la domesticación, todos los animales
fueron aprovechados por sus productos primarios, fundamentalmente la
carne, las pieles y la grasa y sólo tras la intensificación
de las prácticas ganaderas se comenzaron a utilizar los productos
secundarios, como lana, leche y a usarse como medio de transporte y
ayuda en las tareas agrícolas arrastrando los arados.
Como consecuencia de las variaciones en las bases del sistema económico
se produjeron algunos cambios sociales evidentes como la progresiva
sedentarización.
La vida en comunidades fijas cada vez mayores hizo que necesariamente
cambiasen también las relaciones entre los individuos surgiendo
fórmulas nuevas de organización social.
TÉCNICAS
A pesar de que los adelantos técnicos no fueron la causa de
todos los cambios operados durante el Neolítico sino más
bien una consecuencia de los antes mencionados, es cierto que pueden
observarse algunas novedades en el equipo material de aquellas poblaciones.
El invento más significativo es sin duda la cerámica cuya
fabricación consiste en elaborar recipientes de arcilla cocidos
en un horno a más de 450º y que fue el elemento que acabó
convirtiéndose en el fósil-guía más característico
de todas las comunidades neolíticas. Al tratarse de una actividad
artesanal las formas de los recipientes, su decoración y las
propias técnicas de fabricación variaban de unos grupos
a otros, siendo estas variaciones muy valiosas para el arqueólogo
ya que le sirven para identificar los diferentes grupos culturales.
La existencia de excedentes alimenticios y la necesidad de conservar
mayor número de productos propició la búsqueda
de recipientes más sólidos e impermeables que los ya conocidos
de cestería de los pueblos recolectores.
En principio los hornos para cerámica eran simples hoyos en el
suelo cubiertos por piedras y tierra, para alcanzar la temperatura necesaria,
pero poco a poco se fueron construyendo más cerrados para lograr
mejor calidad en las pastas cerámicas.
La fabricación de utensilios de piedra continuó siendo
importante y aunque algunos objetos se trabajaban con la tradicional
técnica de la talla por presión o percusión fueron
los instrumentos pulimentados los que se generalizaron cada vez más,
destacando entre todos ellos las típicas hachas y azuelas, presumiblemente
empleados en las tareas agrícolas y que durante mucho tiempo
sirvieron como identificadores del nuevo periodo cultural.
Las pequeñas hojas dentadas de sílex se enmangaban formando
los dientes de una hoz, instrumento decisivo a la hora de la recolección
intensiva de plantas. También proliferaron los molinos de piedra
y los morteros necesarios para machacar y triturar el grano.
Igualmente siguieron realizándose instrumentos sobre hueso aunque
la mayoría de los viejos modelos se abandonaron y aparecieron
otros utensilios en función de las nuevas actividades económicas
y domésticas, siendo ejemplos característicos las espátulas
y las cucharas.
PENÍNSULA IBÉRICA
Al abordar el estudio del Neolítico en la Península Ibérica
es necesario enmarcarlo en la problemática general de la neolitización
de Europa y más concretamente del Mediterráneo Occidental,
puesto que es imprescindible conocer el marco geográfico en que
se desarrolló esta cultura para entender correctamente sus posibles
relaciones externas, las influencias que pudo recibir y las vías
por las que pudieron efectuarse dichos contactos.
Tradicionalmente se ha distinguido una Europa continental, a la que
llegaban las influencias culturales desde el este y por la vía
de los Balcanes y del Danubio, y una Europa mediterránea cuyos
principales contactos se hacían por vía costera.
La cuenca mediterránea tiene unas particularidades comunes especiales,
por encima de las múltiples variaciones locales, tanto climáticas
como topográficas, con cierta tendencia a la aridez y con suelos
no demasiado ricos a pesar de que siempre ha sido un territorio habitado
y una ruta transitada por la que han circulado influencias, ideas y
personas entre sus extremos oriental y occidental.
Tradicionalmente se había defendido la idea de que los nuevos
inventos neolíticos se difundieron rápidamente desde sus
centros originarios orientales hacia los nuevos territorios europeos
mediante diferentes rutas y mecanismos de colonización, nunca
demasiado bien explicados.
A partir de los años 60-70 se empezaron a rechazar estas interpretaciones
y se comenzó a valorar el protagonismo que los grupos locales
habían tenido en el proceso de cambio; se empezó a defender
la evolución autóctona como resultado de la adaptación
de los grupos epipaleolíticos a su medio natural.
Hoy día, sin exagerar ninguno de los dos modelos interpretativos,
parece claro que el fenómeno neolítico producido en el
Próximo Oriente se efectuó mediante una evolución
lenta y continuada diferente a lo que ocurrió en Europa.
Por la documentación existente, no puede mantenerse que en los
territorios europeos occidentales existieran los precedentes salvajes
de los primeros animales domesticados, ni de los cereales que se cultivaron
por primera vez, descartado lo cual, los estudios se han dirigido a
averiguar porqué y cómo se expandió el nuevo sistema
económico y en qué medida fue asimilado por los indígenas
de cada región occidental.
Por otra parte, el estudio detallado de los grupos epipaleolíticos
europeos a demostrado que esas sociedades estaban perfectamente adaptadas
a su medio, incluso muchas regiones del norte de Europa, antes despobladas,
se habían ido ocupando durante los últimos deshielos al
seguir el hombre a las especies animales que iban asentándose
en dichos territorios.
En general estas poblaciones intentaron, como apuntan muchos autores,
aumentar la productividad de su entorno como respuesta a sus crecientes
necesidades, alcanzando un cierto nivel de complejidad socioeconómica.
El los últimos años, para explicar la forma en que pudo
producirse la expansión neolítica, se ha aceptado de manera
generalizada el modelo denominado oleada de avance propuesto por los
investigadores Ammerman y Cavalli-Sforza. Este modelo teórico
que ofrece distorsiones y variaciones locales, presupone que el nuevo
sistema económico se fue extendiendo lenta pero ininterrumpidamente
hacia occidente a partir de los centros próximo orientales, a
razón de 1 Km./año, teniendo en cuenta el crecimiento
progresivo de la población y los movimientos que pueda realizar
tanto a larga como corta distancia.
Esta forma paulatina de contacto se refleja en la existencia de dos
tipos de asentamientos diferentes en los momentos iniciales del Neolítico
occidental:
* Los correspondientes a los grupos locales allí asentados.
* Los pertenecientes a los colonizadores llegados por el Mediterráneo.
El proceso de interacción entre ellos es lo que algunos autores
como Bernabeu han llamado modelo dual o modelo mixto, que explica como
la adopción del Neolítico en Europa se produjo por la
llegada de poblaciones conocedoras de la agricultura y la ganadería
que entraron en contacto con las poblaciones indígenas, las cuales
fueron modificando sus tradicionales formas de subsistencia.
La península Ibérica participó de este proceso
mediterráneo occidental, aunque no puede hablarse de homogeneidad
cultural en todo e territorio.
La primera neolitización se produjo lógicamente en la
franja costera mediterránea, desde Cataluña hasta Andalucía
y Portugal Meridional, pero los yacimientos mejor conocidos se ubican
en las sierras costeras interiores; en las restantes áreas peninsulares
las transformaciones culturales fueron más tardías y con
particularidades diferentes y se incorporaron a la economía neolítica
con mayor lentitud, dependiendo de las posibilidades de contacto que
tuvieran con las regiones litorales.
En toda la cuenca occidental y así mismo en la Península
Ibérica, se detecta un factor importante para la identificación
de la primera cultura neolítica: la presencia de cerámica
, que independientemente de algunas variaciones regionales, ofrece la
característica común de una decoración impresa
que acabó constituyéndose como un auténtico fósil-guía
de esta fase cultural.
Dentro de la variedad en la decoración impresa destaca la realizada
con el borde de la concha de un molusco llamado cardium edule, que le
ha valido la denominación de cerámica cardial y por extensión
de Neolítico Cardial.
La presencia de cerámica en unión de las primeras especies
domésticas de animales y plantas pueden considerarse factores
intrusivos que llegaron del exterior y acabaron siendo adoptados por
la población indígena preexistente.
Las regiones mediterráneas de la Península son la que
mejor pueden documentar la presencia de este Neolítico antiguo
o de cerámicas impresas, conservando un buen registro arqueológico
en Cataluña, País Valenciano y Andalucía Oriental.
EL NEOLÍTICO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
No se puede establecer una periodización general, pues las investigaciones
en la Península Ibérica no han seguido ni el mismo ritmo
ni la misma calidad científica. Por todo ello, analizamos los
yacimientos con estratigrafías y datos cronológicos del
C14.
NEOLÍTICO MERIDIONAL
Hasta el momento ofrecen las fechas más arcaicas, ya en el VI
milenio a.C.
LA CUEVA DE LA CARIGÜELA DE PIÑAR (GRANADA)
Uno de los yacimientos más importantes, con estratigrafía
completa, sin solución de continuidad desde el Neolítico
antiguo hasta comienzos del Calcolítico.
En su estratigrafía se determinaron tres fases.
Neolítico Antiguo (Niveles XVI - XIII)
(Fecha aprox. a principio del V milenio a.C. hasta el 3er cuarto del
mismo). Caracterizado por cerámicas de gran calidad, formas de
tendencia cerrada y golletes, con decoración impresa, generalmente
cardial, formando geometrismos muy complejos. Incrustaciones de pasta
roja.
Material lítico microlaminar, sin apenas retoques.
Neolítico Medio (Niveles XII - IX)
(Fecha aprox. desde el 3er cuarto del V milenio a principios del IV
milenio). Cerámicas de gran calidad, formas de tendencia ovoide
con cuellos indicados, cuencos y formas abiertas, con gran variedad
de asas. Esta fase se caracteriza por el apogeo de la cerámica
a la almagra , prosiguiendo la decoración impresa con regresión
de la cardial; cerámicas incisas, acanaladas y gran auge de cerámicas
de relieves con cordones profusos.
El material lítico conserva las laminillas de sílex y
aumenta las láminas retocadas y las hachas pulimentadas. Aparecen
los molinos, probable inicio de agricultura.
Neolítico Reciente (Niveles VIII-V)
(Fecha aprox. desde principios del IV milenio A.C. hasta el tránsito
al III milenio). Las cerámicas pierden calidad, con formas abiertas
semiesféricas, perfiles en "Z" muy acusados.
En la industria lítica prosiguen las laminitas y láminas,
hachas pulimentadas, molinos y brazaletes de mármol.
LA CUEVA DEL NACIMIENTO (PONTONES, JAÉN)
Presenta tres niveles: Preneolítico, Neolítico (dividido
en varios subniveles) y Calcolítico).
El nivel medio (Neolítico) dio una cronología según
el C14 de mediados del VI milenio A.C..
Materialismo de tipo geométrico y laminar.
Cerámica decorada: impresa, incisa, peinada, digitalizada, con
relieves, y cerámica a la almagra en los subniveles inferiores,
aumentando las cerámicas lisas en los subniveles superiores.
Por la alta cronología registrada y las características
de sus materiales, la cueva del Nacimiento representa una zona de fricción
entre Andalucía Occidental y Levante.

LA CUEVA DE NERJA
Es la más representativa del litoral meridional, por su potente
estratigrafía sin solución de continuidad desde el Paleolítico
hasta el Calcolítico.
Sólo podemos hablar de una fase antigua y una reciente, pues
no se ha podido distinguir todavía un Neolítico Medio
con entidad propia.
Neolítico Antiguo
(Fecha aprox. desde principios del VI milenio hasta mediados del V
A.C.). La industria lítica se reduce a láminas y laminitas
de sílex. Prácticamente ausentes los pulimentados. Se
inician débilmente los brazaletes de pizarra y mármol
sin estrías.
En cerámica son típicos los vasos ovoides y grandes cuencos
toscos, con profusión de cordones lisos o impresos, originando
grandes mamelones. La cerámica cardial es muy escasa.
El análisis de fauna nos revela la presencia de cerdos y conejos
domésticos en el horizonte de transición al Neolítico,
progresando la domesticación en el Neolítico Antiguo.
Alto porcentaje de fauna salvaje y malacofauna.
Neolítico Reciente
(Fecha aprox. desde principios del IV hasta principios del III milenio
A.C.). Industria lítica con minas y laminillas de sílex,
hachas, azuelas y hachitas pulimentadas, molinos y moletas para la molturación
de cereales y ocre.
Cerámica con variedad de formas. Las decoraciones alcanzan su
apogeo, sobre todo las incisas y puntilladas, en ocasiones rellenas
de pasta roja.
Aparecen con gran profusión los cereales: cebada, trigo vulgar,
oliva y bellota.
LA CUEVA DE LA DEHESILLA (ALGAR, CADIZ)
Se distinguen también tres horizontes.
Neolítico Antiguo
Predominio de la cerámica a la almagra, decorada con geometrismos
incisos en la parte superior. Vasos con formas globulares. Asas variadas.
Abundantes vasos toscos con decoración de cordones.
En el material lítico encontramos láminas y laminillas
de sílex, azuelas, brazaletes de mármol, alisadores, molinos
y moletas. En objetos varios, cuentas cilíndricas de hueso, punzones
y ocre.
Se han hallado también varios enterramientos en posición
flexionada, habiendo sido descubierto un grupo funerario de cuatro individuos,
tres infantiles y un adulto femenino.
Neolítico Medio
Se caracteriza por vasos barrocamente decorados con geometrismos y
motivos curvo. Las cerámicas toscas son menos frecuentes.
Otros materiales son molinos, moletas, punzones, cuentas de collar,
cuentas de hueso, ocre y material lítico tallado.
Neolítico Reciente
Caracterizado por vasos de tendencia cilíndrica con decoraciones
incisas o acanaladas de grandes "chevrons" que indican la
transición al Calcolítico.
El material lítico es poco frecuente.
LA CUEVA CHICA DE SANTIAGO (CAZALLA DE LA SIERRA, SEVILLA)
Neolítico Antiguo
Vasos de formas semiesféricas, con decoraciones de impresión,
puntillados, cordones, etc., y con presencia de cerámica a la
almagra.
En material lítico, brazaletes de mármol, moletas con
ocre y matrices para la decoración cerámica.
Escaso material óseo.
Neolítico Medio
Cerámicas de formas entrantes, con gran variedad de asas. Tiene
su auge la cerámica a la almagra, de gran calidad, con o sin
decoración.
En material lítico encontramos tallas de sílex, hachas
pulimentadas y matrices para decoración cerámica.
Neolítico Reciente
Cerámicas de bordes indicados y quebrados, fondos cónicos
y asas variadas. Continúa la cerámica a la almagra.
En material lítico y óseo destacan las azuelas pulimentadas
y finos punzones de hueso.
LA CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS (ZUHEROS, CÓRDOBA)
Nos presenta gran cantidad de la cerámica a la almagra, a pesar
de su escasa potencia estratigráfica.
El estrato V o inferior se caracteriza por la cerámica a la almagra
con decoraciones incisas, impresas, con cordones y asas variadas. Está
presente el trigo.
El estrato IV presenta cerámica a la almagra de gran calidad
y variadas decoraciones, con técnicas impresas e incisas y formas
ovoides. Gran abundancia de trigo y bellotas.
El estrato III continúa con los mismos materiales y otros posteriores
intrusivos.
Los estratos V-IV presentan una cronología del último
cuarto del V milenio a.C..2.2.
NEOLÍTICO LEVANTINO
Presenta gran cantidad de yacimientos pero poco estudiados, y en principio
se engloba en el Neolítico Cardial del Mediterráneo Occidental.
LA CUEVA DE L'OR (BENIARRES, ALICANTE)
Neolítico Antiguo
Corresponde a los estratos VI y V con cerámica cardial fechados
en el 2º cuarto del V milenio a.C..
Neolítico Medio
Estratos IV y III a partir de finales del V milenio a.C. con cerámicas
cardiales e incisas.
Neolítico Reciente
Estratos II y I caracterizados por cerámicas lisas, de relieves,
acanaladas y peinadas. Realmente, estos estratos debemos enmarcarlos
en un horizonte de transición y más bien Calcolítico.
LA COVA FOSCA (ARES DEL MAESTRE, CASTELLÓN)
Está definida por un nivel II, epipaleolítico, sobre
el que se asienta un nivel neolítico de cerámicas incisas,
acanaladas, de relieves, a la almagra y de cerámicas impresas
no cardiales, hecho que lo desliga del neolítico típico
levantino del horizonte cardial, en principio, un milenio posterior.
LA CUEVA DE LLATAS (ANDILLA, VALENCIA)
Presenta cinco niveles. Los niveles inferiores (5-3) se identifican
con Cocina III; los niveles superiores son similares a los de Cocina
IV, es decir, Neolítico Reciente y Calcolítico.
NEOLÍTICO CATALÁN
Excavado desde hace muchos años, aunque carecemos de buena documentación.
La primera cerámica impresa que se encontró en la Península
fue la de las cuevas de Montserrat, lo que dio lugar a que denominase
cerámica montserratina.
En el esquema catalán actual (muy discutible) se acepta un Neolítico
Antiguo, con una cronología desde el VI milenio A.C. hasta mediados
del V milenio A.C., caracterizado por la cerámica cardial y por
ese complejo abigarrado denominado epicardial; un Neolítico Medio,
prestado por el Sur de Francia, denominado Montboló, que ocupa
la 1ª mitad del IV milenio A.C. y por la cultura de los sepulcros
de fosa, entre 3500 y 2500 A.C.; y finalmente un Neolítico Reciente,
denominado veraciense, en la 2ª mitad del III milenio A.C. (aunque
algunos autores lo incluyen en el Calcolítico).
LA BALMA DE L'ESPLUGA (SAN QUIRZE DE SAFAJA, BARCELONA)
Presenta tres fases, la primera es de carácter epipaleolítico;
la segunda fase está caracterizada por una industria lítica
de raspadores, raederas, perforadores y geométricos, todavía
sin cerámica; la tercera fase se inicia con geométricos,
escasa cerámica lisa, seguida por cerámica cardial y tipo
Montboló.
LA CUEVA DEL FRARE (MATADEPERA, BARCELONA)
Contiene seis estratos, en los que el inferior pertenece al horizonte
cardial (mediados V milenio).
El estrato 5 se considera epicardial-Montboló (principios del
IV milenio) y se caracteriza por un enterramiento colectivo y una cuenta
de ámbar entre otras piezas de industria lítica y cerámica.
Se puede considerar Calcolítico.
El estrato 4 es considerado veraciense.
Los estratos superiores son el 3, Campaniforme; el 2, del Bronce, y
el 1 del Bronce Reciente.
LA CUEVA DE LA FONT DEL MOLINOT (PONTONS, BARCELONA)
Presenta cinco niveles.
En su nivel V hay cerámicas con formas de grandes vasos globulares
y con cuello. Asas de túnel Montboló. Motivos geométricos
rectilíneos y curvilíneos.
El estrato IV, estéril, está seguido por el II, con cerámicas
incisas tipo chassey y sepulcros de fosa.
Los estratos superiores son postneolíticos.
El estrato inferior IV corresponde a un Neolítico avanzado, sin
embargo, el estrato III no podemos situarlo a partir del Neolítico
Reciente por falta de datos.
En general, parece evidente que el Neolítico catalán comienza
con el horizonte de cerámicas cardiales en fecha no anterior
al 2º cuarto del V milenio A.C., siendo sucedido por lo que podría
llamarse Neolítico Medio de cerámicas decoradas no cardiales.
La tercera fase, que ha adquirido el nombre de Montboló, no puede
enmarcarse en un Neolítico Medio, sino más bien Reciente,
por las asas de túnel vertical, aunque hay que tener en cuenta
que estas asas están documentadas en las cuevas de L'Or, de la
Carigüela y Nerja, correspondiendo a un Neolítico Medio.
La cultura de los sepulcros de fosa no debemos considerarla del Neolítico
Medio.
NEOLÍTICO ARAGONÉS
Neolítico muy mal conocido por falta de investigaciones y la
pobreza de sus yacimientos, siendo cuatro los más importantes.
* LA CUEVA DE CHAVES (HUESCA), cuyos niveles inferior y medio corresponden
al horizonte neolítico.
* LA ESPLUGA DE PUYASCADA (HUESCA), con un solo nivel correspondiente
a Neolítico Medio.
* EL ABRIGO DE COSTALENA (ZARAGOZA), con dos niveles de cerámicas
cardiales sobre niveles epipaleolíticos.
* LA BOTIQUERIA DELS MOROS (TERUEL), con un nivel de cerámicas
cardiales y geométricas tipo Cocina III sobre un nivel epipaleolítico.
NEOLÍTICO EN LA ZONA CENTRO
Los yacimientos son más escasos que en Andalucía y Levante.
Solamente disponemos en la Meseta de dos yacimientos para dar una periodización
válida: la Cueva de la Vaquera y el Abrigo de Verdelpino.
LA CUEVA DE LA VAQUERA
Presenta horizontes neolíticos, Calcolítico Campaniforme
y Bronce.
Se caracteriza por cerámicas de formas globulares, industria
lítica de lascas y laminitas y punzones óseos.
Fechado hacia el 3700 A.C..
EL ABRIGO DE VERDELPINO
Sobre un horizonte Magdaleniense se superpone un Neolítico de
cerámicas lisas.
Fechada por el C14 en el 6000 A.C.. Esta fecha supone la más
arcaica del Neolítico español, aunque creemos que no es
aceptable por corresponder las muestras analizadas al horizonte anterior
epipaleolítico.
NEOLÍTICO VASCO NAVARRO
La zona vasconavarra se neolitiza tardíamente. Parece ser que
el Neolítico se iniciaría a finales del IV milenio A.C.
con la aparición de la cerámica y la domesticación.
LA CUEVA DE SANTIMAMIÑE (VIZCAYA)
Da nombre al grupo neolítico vizcaíno. Su estratigrafía
muestra niveles postazilienses, neolíticos y calcolíticos.
EL COVACHO DE LOS HUSOS (ÁLAVA)
Da nombre al grupo neolítico meridional alavés. Entrega
varios estratos con cerámicas decoradas e industria lítica
de hojitas Montbaní.
LA CUEVA DE ARENAZA I (VIZCAYA)
Presenta niveles paleolíticos y neolíticos.
LA CUEVA DE ZATOYA (NAVARRA)
Presenta un complejo industrial con fuertes raíces paleolíticas.
NEOLÍTICO CÁNTABRO ASTUR GALLEGO
CANTABRIA
CUEVA DEL TARRERON (SANTANDER)
Uno de los pocos yacimientos de Cantabria.
Sobre una industria tardenoisiense evolucionada se superpone un nivel
neolítico. El nivel superior corresponde al Calcolítico-Bronce.
ASTURIAS
Destacan dos fechas elocuentes sobre la tardía aparición
del Neolítico.
La de Les Pedroses (El Carmen) del 3818 ± 185 A.C., de un horizonte
postasturiense y la de La Lloseta, 2510 ± 680 A.C., con un horizonte
análogo al anterior, lo que confirma que no conocemos yacimientos
puramente neolíticos en el noroeste hispano.
GALICIA
No hay yacimientos conocidos. Sólo se conservan hachas pulimentadas
que pertenecen a horizontes posteriores.
NEOLÍTICO BALEAR
Consideramos de un horizonte preneolítico y neolítico
los abrigos mallorquines de Son Matge (donde aparecen restos de industria
lítica) y de Muleta.
YACIMIENTOS
* NEOLÍTICO MERIDIONAL YACIMENTOS
* La Cueva de la Carigüela de Piñar (Granada)
* La Cueva del Nacimiento (Jaén)
* La Cueva de Nerja
* La Cueva de la Dehesilla (Cádiz)
* La Cueva Chica de Santiago (Sevilla)
* La Cueva de los Murciélagos (Zuheros, Córdoba)
NEOLÍTICO LEVANTINO YACIMIENTOS
* La Cueva de L'Or (Beniarrés, Alicante)
* La Cova Fosca (Castellón)
* La Cueva de Llatas (Valencia)
NEOLÍTICO CATALÁN YACIMIENTOS
* La Balma de L'Espluga (Barcelona)
* La Cueva del Frare (Barcelona)
* La Cueva de la Font del Molinot (Barcelona)
NEOLÍTICO ARAGONES YACIMIENTOS
* La Cueva de Chaves (Huesca)
* La Espluga de Puyascada (Huesca)
* El Abrigo de Costalena (Zaragoza)
* La Botiqueria dels Moros (Teruel)
NEOLÍTICO ZONA CENTRO YACIMIENTOS
* La Cueva de la Vaquera
* El Abrigo de Verdelpino
NEOLÍTICO VASCO NAVARRO YACIMIENTOS
* La Cueva de Santimamiñe (Vizcaya)
* El Covacho de los Husos (Álava)
* La Cueva de Arenaza I
* La Cueva de Zatoya
NEOLÍTICO CÁNTABRO ASTUR GALLEGO YACIMIENTOS
* La Cueva del Tarrerón (Cantabria)
* Les Pedroses (Asturias)
* La Lloseta
NEOLÍTICO BALEAR
* Son Matge
* Muleta
INICIOS DEL NEOLÍTICO
GENERALIDADES
Desde los trabajos revolucionarios en su tiempo de Gordon Childe, el
Neolítico se entendió sobre todo en sus aspectos económicos
y sociales. Pero este proceso se ha demostrado mucho más lento
de lo que se suponía. La cerámica sigue siendo el fósil-guía
que identifica los yacimientos como neolíticos.
Con el proceso neolitizador, los grupos humanos intervienen en el medio
con nuevas estrategias de explotación económica: el desarrollo
y expansión de nuevas técnicas de usos agrícolas
y ganaderos, la continuidad de las tradicionales actividades de subsistencia
(caza, pesca y recolección) y la explotación de nuevas
materias primas para la elaboración de nuevos y distintos instrumentales,
modifican sustancialmente el paisaje con el que deben relacionarse.
A partir de este momento el territorio se estructurará progresivamente
de manera más compleja y en algunos casos con una clara diferenciación
con respecto al período anterior.
La consolidación del Neolítico incidirá, no obstante,
en una configuración que se hace mucho más compleja (mayor
densidad de asentamientos, relaciones de dependencia mutua de los mismos,
etc.), con el desarrollo de nuevas relaciones sociales y económicas
que significan una humanización más profunda, y por tanto
mucho más degradadora.
Por ahora es difícil realizar una sistematización coherente
del Neolítico Peninsular. La investigación ha incidido
de una manera muy desigual en las diferentes áreas geográficas
de la Península. Además, el proceso de neolitización
no es sincrónico en todo el territorio peninsular ni tampoco
se identifica con una cultura material homogénea.
La franja costera mediterránea es donde primero se produce la
transformación de las actividades cazadoras-recolectoras en agrícolas
y pastoriles. La Meseta y los territorios noroccidentales cumplen esa
transformación económica con evidente retraso.
NEOLÍTICO ANTIGUO
MERIDIONAL
Los yacimientos meridionales son los que hasta el momento están
entregando las fechas más arcaicas, ya en el VI milenio antes
de Cristo.
La cueva de la Carigüela de Piñar en Granada es un yacimiento
clave del Neolítico andaluz por su secuencia estratigráfica,
que cubre desde el Neolítico hasta inicios del Calcolítico.
Aquí son excepcionales los yacimientos que han proporcionado
cerámica cardial, siendo en general el de la Carigüela el
único representativo.
En esta primera fase de ocupación cerámica (niveles XVI-XIII)
aparecen formas de gran calidad, con tendencia cerrada y golletes y
decoración cardial.
La cueva de los Murciélagos (Córdoba) se caracteriza por
su abundante cerámica a la almagra, con decoraciones impresas,
incisas, cordones, asas de cinta, multiforadas y de pitorro o vertedero.
También aparece la cerámica a la almagra en la cueva Chica
de Santiago.
La cultura material, no cerámica, refleja una diversificación
de la industria lítica, con incremento de hachas y azuelas pulimentadas,
elementos de hoz y molinos, así como un buen número de
elementos de adorno, como los brazaletes de pizarra y mármol
que aparecen en la cueva de la Dehesilla (Cádiz) y débilmente
en la cueva de Nerja.
Es casi exclusivo el uso de cuevas como lugares de habitación,
aunque también existen asentamientos al aire libre como las Majólicas
en Granada.
En los análisis de fauna y restos vegetales aparece tanto doméstica:
bóvidos, óvidos, cápridos, cánidos, como
fauna salvaje y malacofauna. Sorprende la presencia de cerdos y conejos
domésticos en el horizonte de transición al Neolítico
en la cueva de Nerja.
Se observa un predominio de especies salvajes (que perdura hasta el
Neolítico Final) en lugares como la cueva de la Dehesilla y la
cueva del Parralejo (ambas en Cádiz). No obstante, en la zona
oriental, se documenta almacenaje de grano en cavidades naturales.
Entre los restos vegetales aparecen cereales: cebada y trigo y ocasionalmente
restos de bellotas, piñones y aceitunas, que reflejan una interesante
actividad recolectora.
CATALUÑA
Excavado desde hace muchos años, aunque carecemos de buena documentación.
En el esquema catalán actual se acepta un Neolítico Antiguo,
con una cronología desde el VI milenio A.C. hasta mediados del
V milenio A.C..
Se caracteriza por la cerámica cardial, creando motivos geométricos
sencillos por las zonas del borde o de manera cubriente ocupando casi
tres cuartas partes del recipiente. Otras técnicas decorativas
incluyen impresiones con otros instrumentos (uña, punzón),
motivos incisos y cordones horizontales lisos o con impresiones.
La industria lítica la integran instrumentos diversos sobre hoja
y lasca y ocasionalmente molinos.
La industria ósea es prácticamente desconocida y los objetos
de adornos están representados por conchas y dientes perforados,
brazaletes de pectúnculo y algunas cuentas de collar.
Estos materiales aparecen sobre todo en cuevas o abrigos y en menor
cantidad en asentamientos al aire libre.
No se dispone de análisis de restos vegetales, aunque los hallazgos
de molinos, útiles de piedra pulimentada y ocasionalmente granos
permiten admitir la presencia de agricultura.
Los yacimientos más representativos son:
* La Balma de L'Espluga
* La Cueva del Frare
* La Cueva de la Font del Molinot
LEVANTINO
Gran densidad de yacimientos, todos en cuevas o abrigos, salvo los
hallazgos de superficie de La Casa de Lara en Villena y los hallazgos
de cerámica en el yacimiento lítico de superficie del
Barranc de la Valltorta en Castellón.
En algunos se puede documentar una continuidad de ocupación desde
niveles epipaleolíticos como en la Cova d'En Pardo y en La Cocina.
Con excepción del yacimiento castellonés de la Cova Fosca
en Ares del Mestre, en todos estos yacimientos es la cerámica
cardial la que, en cuanto a la cultura material, marca los inicios del
neolítico.
En la Cueva de la Cocina, el nivel de la cerámica cardial se
superpone a un nivel acerámico epipaleolítico y entre
ambos se aprecia una continuidad en las técnicas líticas
del epipaleolítico geométrico. Esto se ha interpretado
como un proceso de absorción de elementos exógenos.
Los asentamientos son sobre todo en cueva y la distribución geográfica
en la costa pero hacia el interior y coinciden bastante con la ubicación
de los yacimientos epipaleolíticos, aunque cabe la posibilidad
de que los asentamientos al aire libre fueran más numerosos de
los que se conocen en la actualidad.
Los estudios de restos vegetales y fauna, en la Cova de L'Or y de la
Sarsa documentan una economía basada en la producción
de alimentos (trigo y cebada), continuidad de la caza y recolección
de moluscos. Predominan los restos de animales domésticos.
Aparece una industria lítica y ósea variada, con elementos
de hoz, punzones, espátulas, anillos y colgantes de concha.
RESTO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
* En Aragón, la sistematización se apoya en pocos yacimientos.
En la fase más antigua, aparece cerámica cardial en la
Cueva de Chaves y en los abrigos de Botiquería dels Moros y de
Costalana, donde se superponen a un nivel con industrias epipaleolíticas
geométricas.
* En el noroeste peninsular (Norte de Portugal, Galicia, Asturias) prácticamente
se desconoce todo lo concerniente a los inicios del Neolítico.
* En la Meseta (zona centro) los yacimientos son escasos, con problemas
para obtener una periodización válida. En el abrigo de
Verdelpino, sobre un horizonte Magdaleniense se superpone un Neolítico
de cerámicas lisas.
* La zona vasco navarra se neolitiza tardíamente. Parece ser
que el Neolítico se iniciaría a finales del IV milenio
A.C. con la aparición de la cerámica y la domesticación.
Yacimientos importantes son: El Tarrerón (Santander), Arenaza
I, Santimamiñe (Vizcaya), Los Husos y Zatoya (Navarra).
NEOLÍTICO MEDIO
GENERALIDADES
Esta denominación puede resultar inexacta, pues no tiene límites
cronológicos precisos en todas las áreas geográficas.
Corresponde a una expansión de las actividades económicas.
MERIDIONAL
La estratigrafía de Carigüela sigue siendo el punto de
referencia para identificar esta etapa. En los niveles XII-IX (fecha
aprox. desde el 3er cuarto del V milenio a principios del IV milenio)
se aprecia un cambio en las tradiciones cerámicas, con el apogeo
de la cerámica a la almagra. Prosigue la decoración impresa
con regresión de la cardial.
En la cueva de la Dehesilla aparecen vasos barrocamente decorados, con
motivos incisos y superficies bruñidas.
En la cueva de Nerja, a pesar de los cortes realizados, no se ha podido
distinguir un Neolítico medio con entidad propia.
En general se observa un progresivo abandono de la cueva en favor del
poblado como lugar de asentamiento. La aparición de comunidades
mayores y más estables debe estar sin duda relacionada con una
mayor dependencia de las comunidades agrícolas y el perfeccionamiento
en el cultivo cerealístico.
Aparecen los molinos en la cueva de la Carigüela, que nos dan indicios
de agricultura.
En la industria lítica se conservan laminillas de sílex
y aumentan las láminas retocadas y las hachas pulimentadas, brazaletes
de pizarra y mármol y punzones y espátulas de hueso.
A esta fase deben asignarse también enterramientos individuales.
CATALUÑA
En Cataluña se admite para esta etapa una cronología
aproximada entre el 3500 y 2500 A.C.Existen diversas teorías
según autores referentes al Neolítico medio catalán:
* Tradicionalmente y en el esquema catalán actual, el Neolítico
medio se caracteriza por unNeolítico "prestado" por
el sur de Francia denominado Montboló que ocupa la 1ª mitad
del IV milenio A.C., y por la cultura de los sepulcros de fosa, entre
3500 y 2500 A.C..
* Otros autores no consideran las cultura de los sepulcros de fosa incluida
en el Neolítico medio, ni por la tipología de sus materiales
ni por la cronología prestada por el C14, ya que en el poblado
de Sabassona (Vich), el estrato IV correspondiente a los sepulcros de
fosa dio una fecha del 3er cuarto del III milenio A.C. y el enterramiento
próximo nº2 correspondiente a la misma cultura, dio una
fecha de fines de este milenio.
Los enterramientos no responden todos a un tipo uniforme. Se pueden
distinguir fosas sencillas cubiertas simplemente con tierra, fosas cubiertas
con losas o piedras y cistas cubiertas. Su distribución no coincide
exactamente con la del Neolítico antiguo. Aparecen la mayores
concentraciones siguiendo los valles fluviales del Ter, Besós,
Llobregat y Alto Segre.
La cultura material también supone una ruptura respecto a la
etapa anterior.
La cerámica se caracteriza por la total ausencia de decoración
(Montboló). Las formas responden a recipientes generalmente de
base redondeada y perfiles esféricos, troncocónicos y
de base plana.
Los tipos más representativos (cerámica de los sepulcros
de fosa) son las ollas grandes de perfil ovoideo y dos asas en la zona
de mayor diámetro, y los recipientes carenados, con carena muy
baja y marcada y la parte superior cerrada o exvasada, a veces con asas
en la zona de la carena.
Ocasionalmente aparecen recipientes de boca cuadrada, más abundantes
en la mitad norte de Cataluña, y con evidentes paralelismos con
los vasos de boca cuadrada del norte de Italia.
En la cueva de la Font del Molinot (Barcelona) aparecen en su estrato
III cerámicas incisas tipo Chassey y sepulcros de fosa. Este
estrato corresponde a un Neolítico avanzado, aunque no podemos
situarlo en el Neolítico final por falta de datos.
La industria lítica es de gran calidad, con útiles de
obsidiana y sílex. Puntas de flecha y microlitos geométricos,
punzones de hueso y objetos de adorno.
Yacimientos significativos son: la cueva de la Font del Molinot, la
cueva del Frare, Can Tintoré, la Balma de L'Espluga.
LEVANTINO
El Neolítico antiguo o inicial, tan bien identificado en muchos
yacimientos, va evolucionando lentamente en los mismos lugares, perdiendo
poco a poco sus señas de identidad características.
Se aprecia una disminución de la cerámica cardial e incisa.
Tendencia a la desaparición de la decoración cerámica
y presencia de formas carenadas.
Los estratos IV y III de la cova de L'Or correspondientes al Neolítico
medio están fechados aprox. a finales del V milenio A.C..
Yacimientos significativos: la cueva de L'Or, la cova Fosca, la cueva
de Llatas.
RESTO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
* En Aragón, la escasez de datos impide identificar un Neolítico
medio con un mínimo de identidad. Sólo en la Espluga de
Puyascada aparece un solo nivel que corresponde al Neolítico
medio.
Yacimientos: Espluga de Puyascada, cueva de Chaves.
* En el resto de la península no tenemos datos disponibles del
Neolítico medio.
En general perduran las formas culturales y económicas de la
etapa anterior.
NEOLÍTICO RECIENTE O FINAL
GENERALIDADES
A finales del Neolítico se agudiza, en general para toda la
Península, la trayectoria socioeconómica señalada
en las fases anteriores. Por lo que se refiere a la actividad agrícola,
se observa una mayor diversidad de los recursos explotados, aparte del
trigo y la cebada, como por ejemplo las legumbres (habas, lentejas).
En fauna doméstica hay un predominio de los bóvidos y
el cerdo sobre los ovicaprinos. La caza tiene un papel más regresivo,
excepto en algunas zonas como Andalucía.
El patrón de asentamiento y explotación del territorio
sufrirá cambios según el territorio.
MERIDIONAL
En Andalucía, se estima que los niveles VIII-V de la Carigüela
de Piñar pertenecen al Neolítico reciente, con una cronología
aprox. desde principios del IV milenio hasta el tránsito al 3er
milenio, al igual que en la cueva de Nerja.
En la cueva de la Carigüela aparecen cerámicas que pierden
calidad respecto al período anterior, con formas abiertas, semiesféricas
y perfiles en Z muy acusados, mientras que en Nerja aparecen gran variedad
de formas; las decoraciones alcanzan su apogeo, sobre todo las incisas
y puntilladas, en ocasiones rellenas de pasta roja.
En la Cueva Chica de Santiago continúa la cerámica a la
almagra.
En material lítico destacan las azuelas pulimentadas y finos
punzones de hueso.
CATALUÑA
En Cataluña, para la transición del Neolítico
final al Calcolítico es difícil distinguir los conjuntos
tecnoculturales y sus características económicas y sociales.
Según diversos autores, la fase más reciente del Neolítico
catalán está ocupada por la cultura de los sepulcros de
fosa, (entre 3500-2500 A.C.), que toma su nombre del tipo de yacimientos
conocidos, casi exclusivamente enterramientos individuales de inhumación
en fosa, siendo los lugares de habitación prácticamente
desconocidos.
Las sepulturas están cavadas en el suelo, con el cadáver
en el fondo en posición encogida y protegidas por lajas de piedra
de diferente forma, encontrándose aisladas o en grupos, formando
pequeñas necrópolis como en Bóvila Madurell (San
Quirze del Vallés). Mayoritariamente, los yacimientos se han
encontrado en las tierras bajas de los valles fluviales.
El equipo material conocido procede de los ajuares que acompañaban
el enterramiento y, aunque tienen particularidades propias, pueden paralelizarse
en muchas ocasiones con los objetos típicos de los grupos neolíticos
tardíos de la Europa templada occidental.
La cerámica es uno de los elementos materiales más característicos,
destacando los recipientes lisos de variadas formas, desde las grandes
vasijas ovoides o cilíndricas a los cuencos carenados, ollas
o tazas de fina factura, destacando por su originalidad los vasos de
boca cuadrada.
Entre los útiles líticos destacan los microlitos geométricos,
los cuchillos triangulares, las puntas de flecha y, sobre todo, las
hachas pulimentadas fabricadas sobre distintos materiales como la obsidiana
o la serpentina.
Los objetos de adorno están bien representados en las numerosas
cuentas de collar encontradas, destacando las fabricadas en piedra color
verde, identificada hoy como variscita, de la que hay una mina cerca
de Gavá junto al río Llobregat>
En esta mina se han encontrado numerosos materiales arqueológicos.
La explotación de estas minas implica que esa sociedad de finales
del Neolítico tenía ya una compleja organización,
puesto que no se trata solamente del trabajo técnico, sino de
la transformación del material extraído y su posterior
difusión por el territorio.
Aparte de esta importante actividad minera y comercial, las gentes de
los sepulcros de fosa practicaron intensamente la agricultura según
parecen indicar los hallazgos de molinos de mano y sobre todo la ubicación
de los yacimientos en las tierras bajas y fértiles de los valles.
Ello no incluye la existencia de actividad ganadera, puesto que han
aparecido utensilios fabricados sobre metacarpianos de ovicápridos
y bóvidos, ni de la caza como demuestran los numerosos huesos
de ciervo encontrados en las sepulturas.
Este Neolítico reciente es denominado VERACIENSE por determinados
autores (2ª mitad del III milenio A.C.) aunque para otros ya pertenece
al Calcolítico.
El Veraciense es una cultura extendida por el Sur de Francia y Cataluña.
De hábitat en cuevas y en abrigos rocosos, los principales hallazgos
de esta cultura son enterramientos colectivos, en los que se encuentran
restos cerámicos que son el fósil-director de la misma.
Son características las ollas y marmitas con un sistema de prensión
a base de mamelones superpuestos (doble mamelón).
Los principales yacimientos son la Cova del Frare, Cova Gran y Cova
Freda y Bauma del Ossos.
LEVANTINO
Se habla de un Neolítico final desde mediados del IV milenio,
3500-2500 A.C., representado tanto en las cuevas conocidas como en yacimientos
al aire libre entre los que destacan la Ereta del Pedregal (Navarrés,
Valencia) o El Arenal de la Virgen (Villena, Alicante).
Lo más significativo de la cultura material es la presencia de
cerámicas lisas con formas de recipientes nuevas, mientras en
el poblamiento se nota el aumento de asentamientos al aire libre que
parecen indicar la generalización de este nuevo tipo de hábitat,
cada vez de mayor tamaño a pesar de que los datos sobre la estructura
de estas aldeas no son muy abundantes.
En muchos de estos yacimientos, como la Cueva de L'Or y la Cueva de
Llatas, los niveles superiores corresponden a horizontes de transición
entre Neolítico reciente-Calcolítico.
RESTO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
Durante el Neolítico final se documenta la continuidad del substrato
tecnocultural del Neolítico antiguo, mientras que a lo largo
de la transición hacia el Calcolítico y durante ese período
se produce quizás la verdadera consolidación de la agricultura.