Las raíces de la civilización india se remontan en el
tiempo hasta la prehistoria. La primera actividad humana en el sub-continente
indio puede ser hallada en la Temprana, la Media y la Tardía Edad de
Piedra (400,000 - 200,000 antes de nuestra era). Se han hallado utensilios
de todos estos tres períodos en Rajasthan, Gurajat, Bihar, algunas partes
de lo que hoy es Pakistán y en el extremo sur de la Península India.
Estos pueblos paleolíticos fueron cazadores
y recolectores semi-nómadas durante muchos milenios. Existían cinco
razas principales cuando tuvo lugar el cambio a un estilo de vida agrícola,
a mediados del noveno milenio antes de nuestra era. Estas eran la raza
Negrito, la Proto-Australoide, la raza Mediterránea, los Mongoloides
y el pueblo Alpino.
Las primeras evidencias de asentamientos
agrícolas en las planicies occidentales del Indus son aproximadamente
contemporáneas con similares desarrollos en Egipto, Mesopotamia y Persia.
Estos asentamientos crecieron gradualmente y los habitantes comenzaron
a utilizar el cobre y el bronce, domesticaron animales, fabricaron vasijas
de barro y comenzaron actividades de comercio.
1.
La Civilización del Valle Indus
Asentamientos
Desde el comienzo del cuarto milenio antes
de nuestra era, la individualidad de las primeras culturas aldeanas
comenzó a ser sustituida por un estilo de existencia más homogéneo.
Para mediados del tercer milenio, una cultura uniforme se había desarrollado
en asentamientos esparcidos sobre cerca de 500,000 millas cuadradas
(800,000 Km2) que incluían partes del Punjab, Uttar Pradesh, Gujarat,
Baluchistan, Sind y la costa de Makra.

La primera civilización india
conocida, punto de partida de su historia, se remonta hasta alrededor
del 3,000 antes de nuestra era. Descubierta en la década de 1920, se
pensó que ésta estaba limitada al valle del río Indus, de ahí que el
nombre que se le dio fue el de civilización del Valle Indus. Esta fue
una civilización con un alto desarrollo urbano y dos de sus poblados,
Mohenjodaro y Harappa, representan el nivel más alto de estos asentamientos.
Excavaciones arqueológicas posteriores establecieron que los contornos
de esta civilización no estaban restringidos al Valle Indus, sino que
se expandían a un área más amplia en la India noroccidental y occidental.
De ahí que a esta civilización se le conoce mejor ahora con el nombre
de civilización Harappa. Mohenjodaro y Harappa están ahora en Pakistán
y los sitios principales en la India incluyen a Ropar en el Punjab,
Lothal en Gujarat y Kalibangan en Rajasthan.
Desarrollo Urbano
El surgimiento de esta civilización es tan
importante como su estabilidad por cerca de mil años. Todas las ciudades
estaban bien planificadas y construidas con ladrillos horneados del
mismo tamaño. Las calles estaban trazadas en ángulos rectos con un elaborado
sistema de alcantarillado cubierto. Existía una división bastante clara
de las localidades y las casas estaban destinadas para las capas más
altas o más bajas de la sociedad. También existían edificios públicos,
el más famoso de los cuales es el Great Bath en Mohenjodaro y los amplios
graneros. Además, se realizaban producciones de varios metales tales
como cobre, bronce, plomo y estaño y algunos remanentes de los hornos
dan testimonio de este hecho. El descubrimiento de hornos para hacer
ladrillos sustenta el hecho de que los ladrillos horneados se utilizaban
extensamente en la construcción de edificios domésticos y públicos.
Ocupaciones
Las evidencias también señalan el uso de
animales domesticados, que incluyen camellos, cabras, búfalos de agua
y aves. Los Harappenses cultivaban trigo, cebada, guisantes, sésamo
y probablemente fueron los primeros en cosechar y hacer telas del algodón.
El comercio parecía ser una de las principales actividades en el Valle
Indus y la cantidad de sellos descubiertos sugiere que cada mercader
o familia mercantil poseía su propio sello. Estos sellos aparecen en
varias formas y tamaños cuadrangulares, cada uno con una figura humana
o animal grabado en ellos. Los descubrimientos sugieren que la civilización
Harappense tenía una relación comercial extensa con las civilizaciones
vecinas en la India y otras tierras lejanas en el Golfo Pérsico y Sumeria
(Iraq).

Sociedad y Religión
La sociedad Harappense estaba
probablemente dividida de acuerdo a las ocupaciones, y esto también
sugiere la existencia de un gobierno organizado.
Las figuras de las deidades
en los sellos indican que los Harappenses adoraban a dioses y diosas
de formas masculinas y femeninas y ya han desarrollado algunos rituales
y ceremonias. Ninguna escultura monumental ha sobrevivido, pero se ha
descubierto un gran número de estatuillas humanas, incluyendo el busto
de un hombre hecho en esteatita que se piensa sea un sacerdote, y una
sorprendente bailarina de bronce. Se han descubierto innumerables estatuas
de la Diosa Madre hechas en terracota, lo que sugiere que la misma era
idolatrada en casi todos los hogares.

Ya para alrededor de 1,700 antes
de nuestra era, la cultura Harappense estaba en decadencia debido a
repetidas inundaciones de los pueblos que estaban situados en las márgenes
del río y debido también a cambios ecológicos que forzaron a la agricultura
rendirse ante la expansión del desierto. Algunos historiadores no descartan
las invasiones de tribus bárbaras del noroeste como la causa de la decadencia
de la civilización Harappense. Cuando comenzaron las migraciones del
pueblo Ario a la India, alrededor del 1,500 antes de nuestra era, ya
la desarrollada cultura Harappense estaba prácticamente extinguida.
2.
Los Arios y la Edad Védica
Se dice que los arios entraron
en la India a través del legendario paso Khyber, alrededor del 1,500
antes de nuestra era. Ellos se entremezclaron con la población local
y se insertaron en el marco social. Adoptaron el estilo de vida agrícola
de sus predecesores, y establecieron pequeñas comunidades agrarias por
todo el estado del Punjab.
Se cree que los arios trajeron
con ellos el caballo, desarrollaron el idioma Sánscrito e hicieron significativas
incursiones en la religión de esos tiempos. Estos tres factores iban
a jugar un papel fundamental en la formación de la cultura india. La
guerra de caballería facilitó la rápida expansión de la cultura aria
a través de la India Norte y permitió el surgimiento de grandes imperios.

El Sánscrito es la base y el
factor unificador de la vasta mayoría de las lenguas indias. La religión,
que se enraizó durante la era Védica, con su rico panteón de Dioses
y Diosas y su almacén de mitos y leyendas, se convirtió en el cimiento
de la religión Hindú, sin dudas, el más importante denominador común
de la cultura india.
Los arios no tenían una escritura pero desarrollaron
una rica tradición. Ellos compusieron los himnos de los cuatro vedas,
los grandes poemas filosóficos que son el corazón del pensamiento hindú.
Como expresara el Premio Nobel Rabindranath Tagore "Los himnos son un
testamento poético de la reacción colectiva de un pueblo ante la maravilla
y el temor de la existencia...Un pueblo de imaginación vigorosa y no
sofisticada despertó en el mismo amanecer de la civilización, a un sentido
de misterio inagotable que está implícito en la vida."
Un estilo de vida arraigado trajo en su estela
formas más complejas de gobierno y patrones sociales. Este período vio
la evolución del sistema de castas y el surgimiento de reinos y repúblicas.
Se piensa que los hechos descritos en las dos grandes obras épicas de
la India, el Ramayana y el Mahabharata, ocurrieron alrededor de este
período (1,000 al 800 antes de nuestra era).
Los arios estaban divididos en tribus que
se habían asentado en diferentes regiones de la India noroccidental.
El liderazgo tribal se volvió gradualmente hereditario, aunque el jefe
usualmente operaba con la ayuda de los consejos de un comité o de la
tribu completa. Con la especialización del trabajo, la división interna
de la sociedad aria se desarrolló a lo largo de líneas de castas. Su
marco social estaba compuesto fundamentalmente de los siguientes grupos:
los Brahmanes (sacerdotes), los Kshatriya (guerreros), los Vaishya (agricultores)
y los Shudras (trabajadores). Esta fue en sus comienzos una división
por ocupaciones y como tal era abierta y flexible. Mucho más tarde,
el estatus de castas y la ocupación correspondiente vino a depender
del nacimiento, y el cambio de una casta u ocupación a otra se volvió
mucho más difícil.
3.
Ascensión de las Religiones y Surgimiento del Estado
El Budismo y el Jainismo
El siglo VI antes de nuestra era fue una
época de agitación social e intelectual en la India. Fue entonces cuando
Mahavira fundó la religión Jain y Gautam Buda alcanzó la iluminación.
Las dos grandes religiones, el Jainismo y el Budismo, predicaban la
no violencia a todas las criaturas vivientes, la tolerancia y la auto
disciplina, valores que se han convertido en la piedra angular de la
ética india. Las enseñanzas de
estas fe ganaron aceptación popular inmediatamente debido a su simplicidad
y practicabilidad; los sermones de ambas religiones eran predicados
en las lenguas comunmente habladas. Posteriormente, los monjes budistas
esparcieron su religión hacia el sur, hasta Sri Lanka y hacia el noroeste,
hasta China, Japón, Corea y todo el Sudeste Asiático donde se practica
hasta ahora.

Ascensión del Estado
Con la propiedad privada de la tierra y la
división de la sociedad sobre la base de las ocupaciones y las castas,
fue más común el surgimiento de conflictos y desordenes. Por lo tanto,
surgió un poder organizado para resolver estos problemas, que gradualmente
llevó a la formación de sistemas estatales maduros, incluyendo vastos
imperios.
El Imperio Mauryano
Para finales del siglo III antes de nuestra
era, la mayor parte de la India Norte fue unida por Chandragupta Maurya,
quien formó el primer gran imperio indio. Su hijo Bindusara extendió
el imperio Mauryano sobre virtualmente todo el sub-continente, dando
lugar a una visión imperial que iba a dominar siglos sucesivos de aspiraciones
políticas. El más grande emperador mauryano fue Ashoka el Grande (286
- 231 antes de nuestra era), cuyas exitosas campañas culminaron con
la anexión de Kalinga (actual Orissa). Vencido por los horrores de la
guerra, fue él probablemente el primer gobernante victorioso que renunció
a la guerra en el campo de batalla. Ashoka se convirtió al Budismo,
pero no impuso su fe a sus súbditos. En vez de esto, trató de convertirlos
a través de edictos inscriptos sobre rocas en los dialectos locales,
utilizando la escritura post harappense más remota conocida como Brahmi.
La economía mauryana era esencialmente agrícola.
El estado poseía enormes haciendas que eran cultivadas por esclavos
y labriegos. Las otras mayores fuentes de ingreso durante esta era fueron,
el cobro de impuestos sobre la tierra, el comercio y la manufactura
de objetos artesanales.
En el 327 antes de nuestra era, Alejandro
de Macedonia cruzó hacia la India noroccidental. Conquistó una gran
parte del territorio indio antes de que sus generales, cansados de la
guerra, lo forzaran a regresar a casa. Alejandro dejó detrás de él gobernadores
griegos para gobernar los territorios indios que él había conquistado.
Pero con el tiempo estas regiones pasaron a los estados indios a través
de conflictos y una lenta absorción. Sin embargo, el contacto entre
las dos culturas dejó un impacto más imperecedero en el arte indio.
Las esculturas de la región llevan una marcada influencia griega.
Después de la muerte de Ashoka, en el 232
antes de nuestra era, el imperio Mauryano comenzó a desintegrarse. Esto
fue una invitación abierta a los invasores del Asia Central a buscar
sus fortunas en la India. Este período vio el surgimiento de varios
reinos pequeños que no duraron mucho tiempo.
4.
La Edad Gupta
El mayor imperio en el siglo IV antes de
nuestra era fue el Imperio Gupta, que hace su presentación en la edad
de oro de la historia india. Este imperio duró más de dos siglos. Cubrió
una gran parte del sub-continente indio, pero su administración era
más descentralizada que la de los mauryanos. Alternando guerras y alianzas
matrimoniales con los pequeños reinos vecinos, los límites del imperio
fluctuaban con cada gobernante.

Los gobernantes Guptas patrocinaron
las tradiciones de la religión Hindú y el Hinduísmo ortodoxo se reafirmó
en esta época. Sin embargo, este período también vio la coexistencia
pacífica de Brahmanes y Budistas y las visitas de viajantes chinos como
Fa Hien. Las exquisitas cavernas de Ajanta y Ellora fueron creadas en
este período.
Esta era presenció el surgimiento
de las formas del arte clásico y el desarrollo de varios aspectos de
la cultura y la civilización india. Se escribieron tratados eruditos
sobre una multiplicidad de materias que van desde la gramática, las
matemáticas, astronomía y mediciana, hasta el Kamasutra, el famoso tratado
sobre el arte del amor. Esta época registró un considerable progreso
en la literatura y las ciencias, particularmente en la astronomía y
las matemáticas. La figura literaria más importante del período Gupta
fue Kalidasa cuya selección de palabras e imágenes elevó al drama sánscrito
a nuevas dimensiones. Aryabhatta, quien vivió durante esta época, fue
el primer indio que hizo contribuciones significativas a la astronomía.
Las invasiones de los Hunos Blancos señalaron
el final de esta era de la historia, aunque al principio fueron derrotados
por los Guptas. Después de la decadencia de este imperio, la India Norte
se desmenbró en un número de reinos hindues separados, y realmente no
se volvió a unificar hasta la llegada de los musulmanes.
5.
Los Reinos del Sur
Mientras surgían y desaparecían reinos en
el norte de la India, el sur permanecía generalmente inmutable a estas
conmociones. Los egipcios y los romanos habían establecido relaciones
comerciales con el sur de la India a través de rutas marinas y más tarde
se establecieron también lazos con el Sudeste Asiático.
Otras influencias externas en el sur incluyeron
la llegada de Santo Tomás a Kerala en el 52 de nuestra era, quien trajo
el Cristianismo a la India. Grandes dinastías que surgieron en el sur
fueron los Cholas, Pandyas, Cheras, Chalukyas y Pallavas. Estos imperios
rivalizaban entre sí constantemente por la supremacía. Los Chalukyas
gobernaron principalmente sobre la región del Deccan de la India central,
aunque por momentos su reinado se extendió más al norte. Más al sur,
los Pallavas fueron los pioneros de la arquitectura Dravidiana con su
estilo exuberante, casi barroco. Ellos también llevaron las formas del
arte indio y el Hinduísmo a Java en Indonesia, a Thailandia y a Cambodia.
En el 850 de nuestra era, los
Cholas aumentaron su poder y sobrepasaron a los Pallavas. Ellos también
fueron grandes constructores y sus estilos arquitectónicos pueden atestiguarse
en los templos de Thanjavur. Bajo el gobierno de Raja Raja Chola, el
imperio Chola se diseminó sobre todo el sur de la India, el Deccan,
Sri Lanka, partes de la península Malaya y Sumatra.
En Kerala, los Cheras fueron
anfitriones de un influjo de mercaderes árabes que habían descubierto
una ruta marítima rápida hacia la India utilizando los vientos monsones.
Algunos de ellos se establecieron allí permanentemente, y se les permitió
practicar libremente su religión.