Se determinó el sexo de los cuerpos por los genitales de
aquéllos que fueron desvestidos y por un examen con rayos X
de la pelvis y otros huesos de las momias que se dejaron intactas;
además, en esta sociedad, los tatuajes faciales solían
limitarse a las mujeres adultas.
La edad se estableció con base en el desarrollo dental y otros
rasgos físicos. Tres de las mujeres murieron en torno a los
20 años, pero las otras tres habían llegado a los 50
-una buena edad dado que, incluso a principios de este siglo, la edad
media de fallecimiento de las mujeres en Groenlandia era de sólo
29 años.
El niño y una de las mujeres pudieron haber sufrido grandes
dolores. Las radiografías de aquél mostraban que tenía
un tipo de deformidad de la pelvis asociada a menudo a niños
con el síndrome de Down. Un trastorno conocido como enfermedad
de Calvé-Perthe también estaba destruyendo la epífisis
del fémur y pudo haber tenido que moverse a gatas. La mujer,
una de las de 50 años, se había roto la clavícula
en un determinado momento; nunca se soldó, lo que probablemente
deterioró la movilidad de su brazo izquierdo. Además,
tenía cáncer nasofaríngeo (un cáncer en
la parte posterior de su conducto nasal que se había extendido
al área circundante, causando la ceguera del ojo izquierdo
y cierta sordera.