ARQUEOLOGÍA CRISTIANA MEDIEVAL EN LA PENÍNSULA

1. URBANISMO

2. ARQUITECTURA MILITAR

3. ARQUITECTURA CIVIL

4. ARQUITECTURA RELIGIOSA

5. ARQUITECTURA PRIVADA

6. OBRAS PÚBLICAS

7. DECORACIÓN Y ELEMENTOS DECORATIVOS

8. EL MUDÉJAR

 

1. URBANISMO

1.1. SISTEMA DE EDIFICACIÓN

La división social de la España cristiana se refleja mucho más en la técnica constructiva que en la España islámica, donde el tapial fue de uso abundante incluso en palacios.
Las grandes construcciones tienen a heredar el sistema romano, de grandes sillares a soga y tizón, pero carentes de almohadillado. Es normal el uso, en lo más pobre, de sillarejos, que en muchas ocasiones se reduce a cantos rodados rotos por uno de sus lados, aplanado y alisado éste como cara vista.
Es más o menos normal poner un revoco en el exterior de los muros en las edificaciones menos grandiosas, siendo frecuente incluso en iglesias rurales de cierta envergadura en lo románico.
Lindando con el Renacimiento, es normal encontrar en lo civil un pequeño resalte en las partes bajas de los muros, como derramaderos de agua de lluvia para evitar que afecte a la basamenta.

Sistema de Construcción de una Casa

En cuanto al sistema constructivo de la casa, parece ser apoyada sobre una serie de pies derechos, sobre los cuales apoyan jácenas para formar un forjado que sirva de techo-piso superior, aislado con ladrillos o adobes sobre los cuales se establece la solería.
Las paredes con entramado de madera de vigas de sección cuadrangular. Este entramado sirva para rellenar los vanos con ladrillos o adobes, generalmente dispuestos en espiguilla, técnica que se viene usando hasta nuestros días. La techumbre suele hacerse a dos aguas, bien sea en casa exenta o en casa urbana. Una serie de cerchas quedan al aire para sostener esta techumbre; las tejas se usan invertidas y derechas (canales y vertederas), yendo el agua a un canalón.
En los sistemas constructivos hay que destacar el uso de arcos y bóvedas. Si el románico usa el arco de medio punto y de pilares y pies derechos, el gótico pasará a usar del arco apuntado y columnas complicadas. La carpintería vista del prerrománico se verá sustituida por la bóveda de medio cañón.
Si en un principio se usan pilares como soporte, a medida que las cargas aumentan y las tensiones laterales son mayores se van haciendo necesarias soluciones como pilares cruciformes y eventualmente columnas con gran núcleo central y pequeños fustes adosados que ayuden a una correcta verticalización y trasmisión de fuerzas laterales hacia el suelo.
Todos estos elementos fueron decorados ampliamente y recibieron gran difusión con la Orden de Cluny, lo que se ha denominado el primer románico. La reforma del Cister hace que desaparezca la policromía en la decoración, que se hace más pobre.
El cister aprovecha innovaciones técnicas, como la bóveda de crucería y el arco apuntado. En este período, gracias a la introducción del arco apuntado y otros elementos técnicos tales como arbotantes, pináculos, columnas adosadas, etc., se consigue una mayor estrechez de muros, que permitirán más iluminación interior, así como obtención de formas de más altura, grandes dimensiones y extrema esbeltez.
En la metrología, en época tardía del gótico, se usa la vara, de aprox. unos 80 cm., dividida en cuatro palmos de 20 cm. Cada uno. Igualmente se debieron usar el pie, de unos 33 cm. De longitud y, posiblemente la pulgada.

1.2. CIUDADES

Los núcleos urbanos tienen diversos orígenes: encomienda, señorío, repoblación de ciudades abandonadas; las ciudades de nueva planta crecen a partir de un castillo, ocupando la parte más alta del lugar. Cercano a él solía estar la iglesia, frente a la cual solía haber una plaza. La población puede crecer por sistema de calles más o menos a escuadra o siguiendo un sistema más o menos circular de ampliaciones. El todo se ve rodeado por una muralla, extramuros de la cual suele haber algún asentamiento que después se convertirá en permanente.
Las calles solían tener aceras o porches cubiertos y entre casa y casa se encuentra un callejón de servicios, como leñera en invierno y para almacenar aperos en verano. La protección estaba encomendada a una muralla con paseo de ronda por la parte alta, con cuerpo almenado. Las puertas solían ser rectas en cuanto a su entrada, aunque a finales del período gótico las hay en codo. Las torres de la muralla suelen redondas y practicables por dentro; en las torres que defendían la puerta existían los matacanes, o torretas salidas del lienzo.
Los cementerios solían ir asociados con alguna iglesia o capilla extramuros, poniéndose las tumbas alrededor. En los primeros siglos de la Reconquista es frecuente encontrar tumbas labradas en roca, con forma antropoide, marcando la cabeza. En principio, las tumbas son señaladas por estelas circulares con algún motivo simbólico (necrópolis de Palacios de la Sierra, Burgos). En las tumbas más importantes son frecuentes las tapas reproduciendo al difunto en alguna actitud solemne. La parte baja suele tener escenas relativas al difunto o algún aspecto de su devoción especial (San Pedro de Osma, catedral de Burgo de Osma, Soria; o la de San Vicente en Avila).

2. ARQUITECTURA MILITAR

Los castillos cristianos son la reproducción a pequeña escala de las poblaciones; el castillo cristiano suele seguir un esquema de planta cuadrada, con torreones redondos que suelen servir de alojamiento, unido todo con la torre central, más alta y comúnmente denominada "del Homenaje".

Castillo de Ponferrada, León

A partir del s. XIII, aparecen sistemas combinados de puertas falsas directas con barbacanas en planta curva que permiten embolsar a los atacantes en el caso de que consigan vencer el foso que rodea los castillos (Valencia de Don Juan, León). El foso es común ya a partir del s. XIV, accediéndose al castillo por un puente levadizo.
Las torres vigías suelen ser de planta redonda, en época posterior (s. XIII-XIV) parecen hacerse de planta cuadrada (Langa y Moñux, Soria). Los cristianos tuvieron sus cenobios fortificados (Orden de Calatrava), en los que controlaban los pasos estratégicos más importantes entre Castilla la Nueva y Andalucía.

Castillo de Peñafiel, Valladolid

3. ARQUITECTURA CIVIL

3.1. LOS PALACIOS

Los palacios construídos por reyes cristianos, ya en época avanzada, se realizan por obreros mudéjares y musulmanes "prestados" por el reino nasrí, siguiendo esquemas andalusíes.
El primer gran palacio que conocemos de tradición cristiana es el de Gelmírez, en Santiago de Compostela, fechable en s. XII. Es de carácter fortificado, con su torre central en una planta en forma de "T". La parte alta y la baja permiten ver las grandes salas con bóvedas de crucería, de 32 mts. de largo. En la planta baja estaba la cocina, una gran sala y un gran vestíbulo

4. ARQUITECTURA RELIGIOSA

Planta de la Catedral de Santiago

4.1. IGLESIAS

La iglesia es el centro espiritual; norma en todas las iglesias medievales es su orientación E-O, con ábside siempre al Este. En principio se trata de edificaciones de una o varias naves, en número impar, con un espacio a los pies destinado al catecumenado, una zona central donde se establecen los fieles y otra, ábside, donde se instala el altar mayor y se realizan los ritos. La planta puede reflejar interna o externamente la forma de la cruz, mediante la distribución de pilares o de muros y capillas. La cubrición en las iglesias grandes se realiza por bóvedas de medio cañón, al interior, si bien al exterior se refleja en techumbre a dos aguas. Estos datos son característicos del románico, que después añade efectos particulares a cada región.

Interior de la Catedral de Toledo. Siglo XIII

Catedral de Burgos. Siglo XIII

La región del Duero tiene como característica un coro alto sobre el nartex y un pórtico con número impar de arcos, uno de ellos mayor que los demás, mirando al Sur, donde suele ir situada la puerta principal. La torre cuadrada suele ir exenta y dispuesta lateralmente o bien se sustituye por una "vela" sobre el nartex, para alojar las campanas.
Como presunta tipología, Lampérez, todas los concibe con tres naves, la central siempre de medio cañón. El grupo salmantino con doble tambor sosteniendo cúpula. El gallego, con techo central sobre-elevado a dos aguas sobre el de las naves laterales que usan bóvedas de cuarto cañón. Un tipo más genérico, subdividido en dos subtipos, afecta a la región castellano-leonesa, Aragón y la Baja Cataluña. En este, las dos naves laterales van cubiertas por bóvedas de medio cañón. En un caso, la techumbre de la nave central es normal, a dos aguas, con iluminación directa a las naves laterales, mientras que en el otro tipo tiene la techumbre de la nave central sobreelevada, recibiendo luz tanto de las naves laterales como por la central.
En la Alta Cataluña hay un tipo con techumbre lateral de cuarto de cañón y techumbre central sobreelevada, pero luz sólo por laterales, mientras que en el otro tiene techo plano en los laterales, cúpula sobre pechinas y las naves laterales muy bajas, con arcos de medio punto sosteniendo tramos.
En el gótico, la estructura se hace más complicada técnicamente. Adición fundamental es, en las grandes catedrales, la girola y dos naves laterales para capillas; también son frecuentes las grandes iglesias que siguen el esquema de cinco naves, torres a los pies, cruciformes y con múltiples ábsidiolos en torno al ábside central con girola.

Claustro de San Juan de la Peña

4.2. MONASTERIOS

El monasterio se puede definir como una lugar para la oración y trabajo; la distribución del monasterio requiere una iglesia de regulares dimensiones, capaz de admitir a la suficiente cantidad de monjes y pueblo a los oficios, con un claustro al lado Sur o Este de la iglesia, con zona de celdas y dependencias al lado contrario, donde se alojan los monjes, la cocina y el refectorio. De aquí se sale a las huertas y lugares de explotación agropecuaria del monasterio. El entorno, cuando hay obreros no religiosos, está ocupado por una zona de habitabilidad cercana a los graneros, establos y lugares donde se guardan los aperos de labranza.
Vecina al claustro se encuentra la sala capitular, donde se debaten los problemas fundamentales de la comunidad. El claustro solía estar ajardinado en cuatro partes, con un pozo o una fuente en el centro, con cuatro canalillos portadores de agua.

 

Monasterio de San Pedro de la Roda

5. ARQUITECTURA PRIVADA

5.1. BAÑOS

Conocemos los de Gerona, ya del s. XII y los de Tordesillas; su función social debió estar en relación directa con el grado cultural de sus detentores, o bien con su grado de "arabización" aun tratándose de nobles o reyes cristianos.

5.2. VIVIENDAS

Las casas pueden dividirse en casas de ciudadanos comunes y de nobles; en torno al s. XIII, y como consecuencia de la creación de una burguesía, ya sea en Cataluña y Aragón o en algunas zonas castellanas, se produce un desarrollo urbano característico con casas de dos plantas que suelen tener un patio, que sirva para distribuir y dividir la parte de vivienda de la de establos y aperos de montar. En las zonas de Levante y parte de la faja costera de Cataluña y en Baleares, la casa evoluciona a partir del gran patio, del cual sale la gran escalera que dará a la planta alta.
En cuanto a los sistemas de cubierta suelen ser de dos o más aguas, especialmente en las zonas húmedas, donde en cambio, las casas suelen carecer de patio.
Las construcciones suelen ser en piedra, aunque en las zonas menos ricas se suele hacer de entramado de madera relleno con ladrillos o adobes montados según la técnica del opus spicatum.

 

Casas Medievales

6. OBRAS PÚBLICAS

Antes del s. XIII suelen haber pocas obras públicas; en la construcción de puentes se usan vados o bien se usan los preexistentes ya desde época romana, aprovechándose la mayoría de calzadas. Por tanto los puentes tienden a conservarse, pero no a hacerse nuevos. Estos se hacen en zonas de largo consolidadas militarmente (San Esteban de Gormaz, Soria; Hortezuela, Soria; Balaguer, Lérida).

7. DECORACIÓN Y ELEMENTOS DECORATIVOS

7.1. ARTES INDUSTRIALES

7.1.1. Cerámica

Los sistemas de fabricación usados son tanto por horno de reducción como de oxidación. Las primeras cerámicas cristianas parecen estar relacionadas con la derivación de la visigoda, con piezas siguiendo sus formas algo transformadas, con decoración estampillada e incisa a peine formando diseños de ondas. En torno al s. X en el Norte, aparecen cerámicas pintadas a trazos inicialmente no finos, pero en sentido vertical. Estos trazos son rojos, posiblemente de óxido de hierro; esta cerámica pervivirá hasta el XII, conocida como cerámica pintada de trazos finos, formando un sistema de decoración reticulada (Cantabria y Castilla hasta Castilla la Nueva y el sudeste español).
* Características
Se aprecia la carencia de vidriado: las primeras cerámicas cristianas producidas, en caso de tener vidriado lo tienen en el interior, con la única finalidad de impermeabilizar y muy pobre en sílice.
Las primeras cerámicas del medievo castellano deben encontrarse en torno a la zona burgalesa de Castrogeriz y la salmantina de Castrotoraz; se trata de piezas de pasta blanca con pinturas de manganeso. Las formas de esta época suelen ser formas cerradas: ánforas, jaras y ollas, así como pequeños cuencos y tazones.
En torno al s. XII se da en Castilla y en las zonas del Valle del Tajo, una cerámica con característica escotadura debajo del borde. Se produce en diversas pastas, incluso una muy granulenta que usa de gránulos de cuarzo como desengrasante y que posiblemente se hizo en sus ejemplares más groseros mediante hornos de reducción. En cuanto a los pies y bordes, para evolucionar más el pie, plano con una pequeña rebaba en deredor en torno al s. X, para tener pie indicado hacia el XI y XII.
En esta época y el XIII hay una especie de retorno a los pies covexos típicos del califato, hasta que se adopta el anillo de solero en el XIII por influencia de alfareros mudéjares.
En el s. XIII, las formas se hacen más amplias, con piezas cerámicas para alambiques caseros, con morteros, fuentes, etc., y las pastas continúan con la variedad anterior. En torno al s. XIV se continúan produciendo piezas en horno con reducción, en las que coinciden temas y técnicas. La decoración se hace mediante impresión de telas muy rudas; contemporáneamente se fabrica en Cataluña una cerámica negra, a torno, con decoración incisa sobre ondas.
En la cerámica de Paterna hay ollas con pie levemente convexo, indicado y con decoración en manganeso, paralelamente se hacen cuencos en azul y blanco, con temas típicamente islámicos. Su tendencia mediterránea en colores varía en formas: cuencos, platos, tarros de botica, tazones y tapaderas, jarras con una específica de largo pico denominada pichel, y cuencos de boca polibulada. Por esta época se hace cerámica roja también en Mérida, con cantimploras antecedentes de los actuales barrillitos extremeños.
Sobre el s. XV, se fundan los talleres de Manises (Valencia), donde se producirá cerámica de reflejos metálicos. Sus formas serán tarros de boticas, jarras, fuentes hondas planas y cuencos con asas de orejas.

7.1.2. Vidrio

En vidrios hay algunas vidrieras (Catedral de León y Granada); éste se hacía de los colores deseados, cortándose después y montándose sobre un marco de plomo que le servía de soporte para su composición. Posteriormente (s. XIV), se instalarán grandes talleres de vidrios en Cataluña, Mallorca, Levante, Andalucía y Castilla.

7.1.3. Metalisteria

Los esmaltes, técnica consistente en adherir a una placa de bronce previamente preparada, colorantes mezclados con ácidos y con gran cantidad de sílice que al fundir a alta temperatura se vitrifican y solidifican al enfriarse, será característico el uso de tonalidades frías en los colores, yuxtaponiéndolos. Se separan los colores mediante filetes de metal; las cabezas de los personajes que se figuran son de fundación, hechas aparte y después, sujetas mediante soldadura a la chapa. Las cabezas se caracterizan por su detallismo; los espacios vacíos se rellenan con decoración cincelada formando surcos prietos que se denomina decoración verniculada. Todo ello, se montaba sobre árnima de madera (Frontal de Silos), siendo típicas las palomas eucarísticas y las arquetas.
En el s. XII, será característico el chapado de Latón con pedrería, así como la orfebrería en plata con pedrería (patena de Santo Domingo). En cobre fundido y trabajado hay multitud de candelabros sobre trípode, con nudillos trabajados (s. XII y XII).
Los marfiles cristianos serán hechos por artesanos mozárabes; se trabaja en forma de plaquetas o bien se aprovecha el volumen de marfil en los casos de temas iconográficos definidos ( por ej. una crucifixión).

8. EL MUDÉJAR

Normalmente se ha concebido como mudéjar la obra en ladrillo típica del s. XIII al XVI. Mudéjar es, un concepto cultural, válido sin limitación cronológica, sino como situación histórica.

Clautro de Guadalupe, Cáceres

En piedra se hace la Iglesia de Cubells y posteriormente en zona aptas para la elaboración del ladrillo, y como consecuencia de la influencia almohade se hacen obras en este material, que van desde la sinagoga del Tránsito (Toledo), o la de Córdoba a San Tirso de Sahagún (Palencia), o las iglesias de la comarca de la Moraña (Avila). En esa línea está la evolución de las techumbres, con espléndidos artesonados, algunos de casetones, con frecuencia de mozárabes, como los toledanos o los de la iglesia de San Nicolás, en Madrigal de las Altas Torres (Avila).
El principal desarrollo del mudéjar se nos revela en la construcción de palacios (Enrique II, León); su apogeo estará con los de Tordesillas o con los castillos de Coca (Segovia) o el de Arévalo (Avila) y los alcázares de Sevilla.
En la cerámica se siguen tendencias interesantes comunes al Mediterráneo, con formas propias y con temas de origen coránico con aplicación a temas cristianos (Teruel, Muel, Manises y Paterna).
En términos generales, las artes decorativas en la España cristiana tienen su apogeo en torno al s. XII y XIII, para decaer o ser sustituidas por fases más elementales en torno al s. XIV y XV. Se nota, igualmente, una fuerte corriente europeísta, con un incremento en la producción pictórica, que será notable en el XIV y XV, haciéndolo bien sobre fresco, bien sobre témpera.