Un cráneo casi completo, con una antigüedad de siete
millones de años se ha convertido en el antepasado más
lejano del ser humano conocido hasta ahora. Según los expertos
los restos hallados en Chad, suponen una "revolución"
en el mundo de la paleoantropología. Un equipo de científicos
franceses y del Chad ha hallado el cráneo de una nueva especie
de homínido que, con una antigüedad de siete millones
de años, se convierte en el antepasado más lejano
del ser humano conocido hasta ahora, y casi tres millones de años
más viejo que los homínidos más antiguos de
los que se tenía noticia hasta ahora; los restos de la especie
Ardipithecus de entre 4,4 y 4,5 millones de años.

Según publica la revista "Nature", el espécimen,
encontrado en la región de Toros-Menalla en el desierto de
Yurab, en el norte de Chad, es un cráneo casi completo, acompañado
de dos fragmentos de mandíbula inferior y tres dientes, del
que se cree que corresponde a un varón y al que se ha dado
el apodo de "Toumaï" ("Esperanza de Vida"
en goran, el idioma local). Los restos, según Brunet, son
un nuevo género y una nueva especie, Sahelantrropus tchadensis.
"Toumaï" fue descubierto por científicos de
la Misión Paleoantropológica Franco-Chadiana (MPFT),
un grupo de colaboración científica entre universidades
de Francia y el Chad que incluye a cuarenta expertos de diez países
y dirigidos por Michel Brunet, de la Universidad de Poitiers (Francia).
Así es el fósilEl cráneo muestra una combinación
de rasgos primitivos y más avanzados; mientras la bóveda
craneana es muy similar a la de los simios, los huesos de la cara
son breves y los dientes,especialmente los caninos, son pequeños,
parecidos a los de los seres humanos. Además, el cráneo
presenta una protuberancia a la altura de las cejas que no se encuentra
fuera del género humano. Según Brunet, la nueva especie
de homínido, si se tienen en cuenta las dimensiones del cráneo,
"probablemente tuviera un tamaño similar al del chimpancé
común", aunque "Toumaï" "no se parece
a un chimpancé, ni a un gorila ni a los fósiles de
homínidos más recientes". "Su gran antigüedad
y sus caracteres anatómicos sugieren una estrecha relación
con el último antecesor común entre los humanos y
los chimpancés. Esto implica una separación entre
monos y seres humanos probablemente más temprana que lo que
indicaban la mayor parte de los estudios moleculares", agrega.
La importancia de "Toumaï" radica en su edad que
ha sido determinada por los fósiles de animales que se han
encontrado en las cercanías pertenecientes al Mioceno tardío,
hace casi siete millones de años.